Si hiciéramos una encuesta entre los instaladores y fabricantes de ventanas de aluminio en Granada, preguntándoles sobre el tipo de ventanas que más han instalado (o fabricado) a lo largo de los últimos cinco años, las respuestas no sorprenderían a nadie: ventanas oscilobatientes en el 90% de las viviendas y ventanas de corredera para el 80% de las oficinas y despachos. En este último caso, el 20% restante es también para las oscilobatientes.

En el caso de las oficinas y despachos, la razón es muy sencilla: el aprovechamiento del espacio. Un factor éste que es muy importante en las empresas, por lo que al no tener que dejar espacio libre junto a las ventanas, se prefieren las de tipo corredera. Sin embargo, en las viviendas, pese a que el espacio también es importante, entre los diferentes modelos que existen de ventanas de aluminio en Granada, las elegidas siempre son las oscilobatientes por sus muchas ventajas.

La principal es, sin duda, el hecho de que permiten dos tipos diferentes de apertura: la tradicional, pivotando sobre las bisagras de los laterales, y la apertura batiente, que permite abrir sólo la parte superior mientras que la inferior permanece pegada al marco. Esto supone una gran ventaja en materia de seguridad, especialmente en las casas en las que hay niños pequeños porque, al no abrirse la hoja completamente, puede ventilarse una habitación sin el riesgo de que los pequeños puedan asomarse y caer por ella.

Sin embargo, al poderse abrir completamente en la forma tradicional, su limpieza es una tarea cómoda y sencilla. Por estos motivos, cuando en Ventanas y Persianas Persiplast nos solicitan un presupuesto para la instalación de ventanas, en aluminio o PVC, sabemos que en un 90% de los casos instalaremos ventanas oscilobatientes.