Como expertos profesionales en la instalación de ventanas de PVC en Granada hoy te vamos a contar algunas de las características de este material ampliamente utilizado en diversos ámbitos en nuestros días.

Aunque no estés familiarizado con sus características, seguramente sepas que se trata de un plástico o, por lo menos, así es ampliamente conocido. Pero la realidad es que no es un plástico en sí mismo, sino que se trata de un derivado del mismo. Este se obtiene tras someter el petróleo a diversos procesos, tras los que ve la luz el PVC o el policloruro de vinilo, según su nombre técnico.

Como profesionales del ámbito de las ventanas de PVC en Granada conocemos los usos de este material en la industria, en la que se emplean dos de sus versiones: PVC rígido o flexible. En función del objetivo, se elige una u otra modalidad.

El primero de ellos, el PCV rígido, lo veremos en objetos tan comunes y cotidianos como las tuberías por las que circula el agua en nuestro hogar o las ventanas. En cuanto a las tuberías, supuso un gran avance al representar el cambio en el uso del hierro para la fabricación de las mismas.

Por otra parte, el PVC flexible también está presente en nuestro día a día. Lo podemos encontrar en todo tipo de cableado y hasta en algunas partes del calzado que usamos (generalmente en suelas y complementos y adornos). También habrá PVC en los juguetes de nuestros hijos.

El color original de este derivado del plástico es el blanco y entre sus virtudes se encuentra la resistencia a la electricidad y al fuego, ya que el PVC no empieza a descomponerse hasta que se alcanzan los 140º. Esta propiedad es de gran utilidad en diversas industrias. Y esto lo sabemos bien en Ventanas y Persianas Persiplast, donde trabajamos el PCV a diario.